Inventario Botánico

Son de mar y de ríos

Hasta el agua sirve para la música del Pacífico. Ante la escasez de metales, maderas y bejucos abundan en esta música, mezcla de energía africana con la tradición ceremonial indígena

La serranía de Los Saltos

Bañada en sus costados por ríos y por el océano, este accidente montañoso es clave en el Pacífico. Baudó es tan larga que algunos la consideran la cuarta cordillera

Para males de cuerpo y alma

Hojas, tallos, raíces, bejucos, flores, todo lo que la prodigiosa naturaleza da, tiene un uso para quienes han encontrado en ella el remedio para todos los males

La botica en la huerta

La medicina avanza, pero el jardín de las curaciones sigue floreciendo. En las plantas se sigue encontrando la contra para las molestias cotidianas

Frutas y leyendas

Con nombres remotos y sonoros y con mitos y fábulas sobre su contenido. Así son las frutas que da la tierra del Pacífico en donde el coco que llegó flotando es rey

La selva es dulce

A la baja fertilidad de los suelos se ha impuesto el trabajo de llaneros y amazónicos para que estas tierras den algunos de los frutos más exóticos del planeta.

El herbolario poderoso

Plantas para el pro y el contra. Para la picazón o para la mordida. Plantas que se cultivan en los jardines, al lado de las que se usan como alimento

El edén de Matute

Brotan ojos de agua y corre el viento puro, para que crezca en este jardín botánico la colección de plantas caribes, tan colosales, tan delicadas

Carne, yuca y pepas

En la densa selva y en la ancha sabana, en esta Colombia de la yuca brava y el casabe, los llaneros y los amazónicos tienen mucho alimento para llenar sus canastos

Pueblos: San Joaquín

La historia oficial no la reivindica como la homenajeada, pero este pueblo de Santander se llama como una planta que abunda.

Pueblos: La Uvita

Un fruto que a veces es rojo y otras morado, y un vocablo indígena que habla de la fértil tierra, le dan el nombre a este pueblo de Boyacá.

Pueblos: Guane

Tan bello que complementa a Barichara, este corregimiento de Santander fue epicentro de cultura indígena y tierra de un cactus en su honor.